HAIKA: NUEVA OPERACION CONTRA LA IZQUIERDA ABERTZALE.
Información publicada en Gara el 7 de marzo de 2001.
HAIKA 4.000 jóvenes vascos que son un referente de territorialidad para la izquierda abertzale
El proceso constituyente Amaiur culminó hace unas semanas
La operación policial contra Haika llega dos semanas después de que terminara el proceso constituyente Amaiur, en el que participaron más de 4.000 jóvenes de todos los territorios de Euskal Herria. La nueva organización juvenil de carácter nacional fue considerada un referente para toda la izquierda abertzale por ser el primer organismo que superó la división territorial.
Martxelo DIAZ | IRUÑEA
Las detenciones de los miembros de Haika se producen apenas dos semanas después de que se clausurara en Iruñea el proceso Amaiur, en el que participaron más de 4.000 jóvenes de todos los territorios de Euskal Herria y que supuso la constitución de una organización juvenil, independentista y de carácter nacional.
La nueva organización juvenil surgida del proceso Amaiur fue calificada como «un referente para toda la izquierda abertzale por superar la división territorial» por el portavoz de EH Arnaldo Otegi y recibió asimismo el apoyo de representantes del movimiento pro amnistía y del feminista, así como del sindicato LAB.
El proceso de debate Amaiur comenzó una semana después de que Haika fuera presentada públicamente el 22 de abril de 2000 en una acampada celebrada en Kanbo que reunió a 20.000 personas, convirtiéndose en la primera organización estructurada a nivel nacional.
Gracias al proceso Amaiur, Haika consiguió llegar a localidades de Erribera en Nafarroa o Zuberoa a las que Jarrai y Gazteriak no habían podido acceder, así como que participasen jóvenes que anteriormente no se sentían identificados con las dos organizaciones.
En el marco del proceso Amaiur se pudo debatir sobre aspectos tan diversos como la globalización vista desde un punto de vista de Euskal Herria o la evolución del movimiento juvenil vasco en los últimos años.
Asimismo, los miembros de Haika se entrevistaron con representantes de colectivos como Ikasle Abertzaleak, EGI, Gazte Abertzaleak, Duina, el Consejo de la Juventud, LAB, ELA, ESK, STEE-EILAS, EHNE, Kontseilua, AEK, UEMA, la Federación de Ikastolas, Seaska, Euskal Konfederazioa, Egizan, EH, AB y ELB para darles a conocer sus conclusiones.
En la ponencia constituyente de Haika elaborada tras el proceso Amaiur se destaca que el objetivo de la organización es «ofrecer a los jóvenes una alternativa para transformar el actual estado de las cosas».
En este sentido, se menciona la necesidad de «responder a las condiciones de vida que sufren los jóvenes, defender los derechos de los jóvenes y garantizar que seamos dueños de nuestro destino a través de la construcción de una nueva sociedad basada en la independencia y el socialismo».
Organización independentista
La nueva organización se califica a sí misma como «juvenil, nacional, independentista, revolucionaria, euskaldun y plural», por lo que se define como «un movimiento».
Para llevar adelante su proyecto, Haika adoptó una estructura organizada tanto a nivel local en barrios y pueblos como a través de asambleas como a nivel nacional, estableciéndose estructuras de coordinación comarcales y en las capitales y ciudades. Además, Amaiur muestra la intención de Haika de tener presencia en los centros de estudio a través de asambleas que analicen la problemática de la enseñanza y establecerá relaciones con los vascos de la diáspora, especialmente con los jóvenes y los estudiantes.
«Criminalizan Haika por el potencial que posee»
M.D. | IRUÑEA
Igor Ortega, uno de los detenidos en la operación contra Haika desarrollada ayer por orden del juez de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón, destacaba en una entrevista concedida a GARA y publicada el pasado 1 de octubre que «la criminalización de Haika se debe al potencial que posee».
En este sentido, Ortega señalaba que los estados español y francés buscaban «estigmatizar a Haika y evitar que se convierta en un referente para el conjunto de la sociedad vasca» y subrayaba que «los intentos de criminalización van más allá de justificar una posible represión de militantes de Haika en el futuro, ya que también se pretende dificultar su desarrollo como organización nacional».
Junto a ello, destacaba que los estados español y francés «tienen una obsesión desde que Haika se presentó en Kanbo. Nos han acusado de estar relacionados con la kale borroka o ETA por el potencial que una organización como Haika puede tener entre la juventud, ya que hemos demostrado que no necesitamos para nada ni a París ni a Madrid para solucionar nuestros problemas. Haika es un referente para los jóvenes y otros sectores en cuestiones como la territorialidad. Los estados tiene razones para estar nerviosos».